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Cuatro Puntos para Detectar a un Falso Cirujano Plástico

El auge en popularidad y la difusión en los medios que han tenido las cirugías estéticas en los últimos años han facilitado a los pacientes el acceso a información específica, han mejorado el servicio y disminuido en muchas ocasiones los costos. Desafortunadamente, este fenómeno también ha traído consigo a un abundante número de individuos sin escrúpulos que buscan únicamente un beneficio económico y sin contar con un entrenamiento adecuado realizan cirugías y procedimientos fuera del marco legal establecido por las autoridades sanitarias.

Algunas estimaciones afirman que existen aproximadamente 20 mil falsos cirujanos plásticos en nuestro país que en el mejor de los casos realizaron un diplomado y se ostentan como “cirujanos estéticos” lucrando con los pacientes que caen en sus manos. Lo grave de la situación es que los procedimientos son realizados en clínicas que no cuentan con los más mínimos controles de calidad, en condiciones inadecuadas y conllevan un altísimo riesgo de complicaciones severas. Se calcula que más del 80% de las complicaciones de las cirugías estéticas se da en manos de personas que no son cirujanos plásticos.

Para detectar a un falso cirujano plástico, existen cuatro puntos clave:

1. Da información vaga o confusa acerca de su entrenamiento. Diplomados, cursos online, maestrías, etc. no pueden dar el entrenamiento requerido ni el conocimiento anatómico para realizar cirugías y procedimientos con un alto grado de complejidad.

2. Carece de una certificación. La única certificación válida para el ejercicio de la Cirugía Plástica es la que otorga el Consejo Mexicano de Cirugía Plástica y se tiene que renovar cada 5 años en base a la actualización de conocimientos.

3. No tiene privilegios para operar en hospitales importantes. Los principales centros hospitalarios tienen un control estricto de su cuerpo médico y no pueden permitir que una persona sin entrenamiento realice cirugías en sus instalaciones.

4. Costos extremadamente bajos, rebajas, promociones. Al reducir el acto médico a una transacción mercantil, el falso cirujano plástico busca obtener posicionamiento de mercado al bajar sus precios. Desafortunadamente, esto lo realiza a costa de disminuir la seguridad de los procedimientos (suturas reesterilizadas, implantes usados o de mala calidad, ausencia de un anestesiólogo en las cirugías, cirugías realizadas en instalaciones inadecuadas, etc.).

El paciente tiene todo el derecho de recibir la información pertinente acerca de su cirujano y es libre de tomar las decisiones que crea convenientes en base a dicha información. A fin de cuentas, esto impactará directamente su salud.